Hoy nos ponemos a reflexionar acerca de nuestras vivencias como alumnos en el marco de la acción tutorial. Se trata de una figura muy importante en el proceso educativo de los alumnos durante los primeros pasos de su formación. Bajo mi punto de vista, un perfil profesional al que se le debería de dar más peso del que se le otorga, o al menos del que se le otorgó en mi experiencia en su día.
Durante mi experiencia escolar, sus actividades principalmente se dirigían a la resolución de conflictos entre alumnos, la corrección de comportamientos, la realización de actividades de convivencia... No obstante en este post me gustaría hacer hincapié en la esencia de esa figura, en la esencia del tutor. Quizá este debería de, aparte de intentar el correcto funcionamiento de la clase como un conjunto, focalizar su actividad más en cada persona, en cada niño.
Y es que bajo mi punto de vista, los alumnos no conciben al tutor como una persona a la que pueden acudir, a la que se le puede requerir su ayuda, consejo, apoyo... Los alumnos solo conciben al tutor como "el profesor que más horas les da". Y eso es un gran error.
No hay comentarios:
Publicar un comentario