En este post, nos proponemos destacar aquellos rasgos de la personalidad y enumerar las competencias más importantes que creemos debe mostrar un tutor en sus relaciones con los demás profesores, con los alumnos y con los padres. En resumidas cuentas, analizar qué debería ser para nosotros un tutor ideal.
Se trata de una pregunta bastante complicada. En la figura del tutor es donde la educación alcanza su mayor sentido. Por educación, en este sentido, no solo entendemos la transmisión de una serie de conocimientos, sino también de valores, destrezas, capacidades... Es decir, a través del tutor buscamos una educación integral de la persona.
Es por ello, que uno de los primeros valores que debe de tener un tutor es la empatía. Es fundamental para poder analizar y comprender las necesidades y exigencias de cada alumno, así como para establecer esa conexión con él que va a ser clave a la hora de poner en marcha el proceso educativo. El tutor también debe de tener unas buenas habilidades comunicativas. Al fin y al cabo, su relación con el alumno es un proceso de comunicación muto en el que se ponen en marcha una serie de intercambios de información en forma de necesidades y respuestas ante las mismas. Un tutor tiene que ser también una figura solidaria, dispuesta a ayudar en todo momento y ofrecer su apoyo al alumno tutorado. Igual de importante es la capacidad de hacerse respetar por parte de los alumnos, ya que sin ella todo el proceso se vería alterado. Ese respeto no surge de la nada, sino que se gana en base a méritos propios derivados de ciertas habilidades sociales, conocimientos etc.
Un tutor ideal también debe de servir de ejemplo a los alumnos. No nos referimos aquí a un espejo en el que mirarse, sino de un guía hacia los objetivos o metas que los alumnos quieren alcanzar, no solo en el futuro inmediato sino también a largo plazo. También debe de ser creativo, ya que muchos problemas que se le presentan son de índole diferente y necesita respuestas variadas. Todos los alumnos no son iguales, sino todo lo contrario.
Por último, un tutor debe de ser una persona constante. La acción tutorial en muchos casos puede resultar agotadora o presionante, por lo que en ningún caso se puede decaer, ya que esa actitud puede ser transmitida inconscientemente hacia el alumno.
Pablo! Me ha gustado mucho tu blog! sobre todo como has amenizado la información de las tareas con los vídeos y fotos.
ResponderEliminarY todo genial redactado, se nota la carrera ;)
Hola Pablo! me gusta mucho la importancia que le das a la empatía como cualidad fundamental del tutor.
ResponderEliminarY estoy de acuerdo con Olivia, ¡una redacción estupenda!